Dos personas que por un segundo creyeron tener el mundo
entre las manos, hoy se desconocen. Antes eran un alma dividida en dos, hoy son
sombras sin nombre. ¿Qué les pasó? Nadie lo sabe, ellos tampoco. Extrañan todo
eso, extrañan su mundo perfecto, pero irreal. Les gustaba estar juntos, pero
algo los separó. Tal vez, intentan entender, las cosas pasan y ya. La vida es
un conjunto de casualidades, por las mismas se conocieron, y por estas alguna
vez terminaron. Decidieron dejar de buscarle respuestas inexistentes a
preguntas sin sentido. Ya no vale la pena buscar cosas irreales.

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